| |
Boletín
n° 3/febrero 2002
Foro Mundial de las Alternativas
Presidencia : Foro del Tercer Mundo, Dakar
Secretariado : Centro Tricontinental, Louvain-la-Neuve (cetri@cetri.be)
Editor Responsable : Benito Martínez
Indice:
-Editorial
-Realidad y significado de los movimientos sociales (Schengen)
-El Foro Social Africano (Bamako)
-Porto Alegre II : Mundialzación de las resistencias
-Lecturas
Editorial
Luego de la aparición del último número del boletín
FMA, a principios de septiembre del 2001, la coyuntura internacional
se modificó profundamente. Apoyándose en una opinión
pública crispada por el miedo después de los atentados
del 11 de septiembre, la administración Bush ha dado un nuevo
impulso a la variante militar y policial de su proyecto imperialista
de control económico y político de los pueblos, en particular
en los continentes del Sur. Esta guerra de nuevo tipo, de una duración
ilimitada y un enemigo difuso, constituye incontestablemente una nueva
estrategia dirigida a domesticar o aplastar toda forma de amenaza contra
los intereses norteamericanos y, en más amplia medida, contra
la globalización neoliberal que los sustenta. Durante un tiempo
muy limitado, una parte del movimiento de la sociedad civil mundial ha
sido desestabilizado por la amenaza de un nuevo Macartismo. Sin embargo,
la agenda de encuentros y movilizaciones se ha puesto rápidamente
al día, incorporando la crítica del neo-militarismo a la
crítica al neoliberalismo, todo lo cual culminó con la
segunda edición del Foro Social Mundial en Porto Alegre. Es en
esta nueva coyuntura militante que los miembros del Foro Mundial de las
Alternativas han realizado varias actividades preparadas durante mucho
tiempo, y se han puesto de acuerdo para definir de nuevo proyectos y
renovar su colaboración.
El ciclo de actividades del FMA durante este período comenzó a
mediados de enero, a raíz del encuentro en Schengen titulado « Realidad
y significado de los movimientos sociales ». Esta reunión
de trabajo, que se inscribe en el marco del informa anual « El
mundo visto por sus pueblos » , reunió a unos 70 especialistas
de los movimientos sociales, originarios de las diferentes regiones del
mundo. Las numerosos ponencias e intercambios se sucedieron en tres días
de intensos debates y contribuyeron, por una parte, a acumular una cantidad
de conocimiento empírico y teórico sobre la dinámica
de los movimientos sociales en el contexto actual y por otra a poner
en contacto por primera vez a participantes que tienen objetivos comunes.
En el proceso de preparación del Foro Social Mundial deben mencionarse
don encuentros importantes. El primero es el Foro Social Africano, realizado
en Bamako del cuatro al nueve de enero, en el cual el FMA fue uno de
los protagonistas principales a través de la persona de Samir
Amin. Se celebró igualmente el 1er Foro Social Pan-amazónico,
del 25 al 27 de enero en el cual participó activamente otro miembro
del FMA, José Luiz Del Roio. Lo importante de estas iniciativas
es que ellas prefiguran una nueva fase de desarrollo del Foro Social
Mundial, caracterizada por un movimiento de descentralización.
La presencia del FMA en su seno es entonces estratégica.
Last but not least, el Foro Mundial de las alternativas
animó diversos
espacios del Foro Social Mundial de Porto Alegre, del 31 de enero al
cinco de febrero. Citemos primero la gran conferencia del dos de febrero « Conocimiento,
derechos de reproducción y patentes » moderada por François
Houtart. En la prolongación de los trabajos de Schengen, nuestro
seminario sobre los movimientos sociales organizados conjuntamente con
CLACSO (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales) mereció una
gran acogida del publico en las tardes del tres y cuatro de febrero.
Otro seminario, esta vez sobre Etica social, fue animado por François
Houtart en colaboración con COELI (Centro Ecuménico de
Relaciones Internacionales) en la mañana del cuatro de febrero.
En términos más generales, la participación de numerosos
representantes del FMA presentes en este extraordinario encuentro fue
extremadamente productiva y fructífera. El FMA, que es también
miembro del Consejo Internacional del FSM se muestra como un actor dinámico
en este proceso internacional de debates y proposiciones de alternativas.
El FSM fue también la ocasión para los diferentes miembros
del FMA de reunirse con el fin de reflexionar sobre los proyectos actuales
y futuros, de avanzar una reflexión sobre el funcionamiento de
su estructura y de determinar los objetivos teóricos y políticos
para el año que empieza.
Realidad y significación de los movimientos
sociales, Schengen (Luxemburgo) 11-13 de enero de 2002
El II Foro Social Mundial, recién celebrado en la ciudad Brasileña
de Porto Alegre entre el 31 de enero y el 5 de febrero de este año,
tuvo como antecedente la conferencia internacional sobre « Realidad
y significación de los movimientos sociales » realizada
por el Foro Mundial de las Alternativas (FMA), el Centro Tricontinental
(CETRI) y el Instituto de Estudios Europeos e Internacionales de Luxemburgo
(LIEIS), del 11 al 13 de enero en Schengen, Luxemburgo. Esta conferencia
tuvo lugar en el marco de un proyecto realizado en colaboración
con el Ministerio Luxemburgués de la Cooperación, bajo
el cual el LIEIS, el CETRI y el FMA prepararán un panorama de
los movimientos sociales y llevaran a cabo estudios y debates sobre temas
sociales, incluyendo derechos económicos y derechos de los pueblos
en los países del Sur.
La conferencia de Schengen reunió a más de 70 participantes
y observadores de los cinco continentes, quienes discutieron sobre el
significado de los movimientos sociales, la resistencia mundial a la
globalización actual, y el papel de los movimientos sociales en
la búsqueda de alternativas. El de una globalización alternativa
comprende tres aspectos : primero, la existencia de un nuevo imperialismo,
no sólo político y militar por naturaleza, sino alineado
con el capital transnacional ; segundo, la militarización de la
globalización, manifestada en una creciente presencia de elementos
de seguridad por todas partes, niveles de presencia policial sin precedentes
a nivel nacional y un incremento del despliegue militar a nivel internacional.
La militarización parece dirigida a consolidar y extender el poder
de occidente a expensas de países como China, Rusia y los principales
países del Medio Oriente, Africa y América Latina. Tercero,
el evidente incremento de las potencialidades y deficiencias del actual
sistema, el balance asimétrico de las relaciones internacionales
y el papel futuro del capitalismo.
La conferencia se desarrollo mediante cortas presentaciones seguidas
por debates y discusiones en cuatro grupos de trabajo con los temas :
1) Teoría de los movimientos sociales
2) Metodología de estudio de los movimientos sociales
3) La conexión entre movimientos sociales y política
4) Las Alternativas
Los debates fueron estructurados alrededor de tres
problemas : primero, ¿cuál
es el marco de surgimiento de los movimientos sociales ? segundo, ¿que
representan los movimientos sociales ? tercero, ¿qué alternativas
ofrecen los movimientos sociales ?
Los participantes, en general intelectuales y militantes,
evidenciaron que los movimientos sociales son un fenómeno global, presente
no sólo en los continentes con una tradición de resistencia
como América Latina, sino también donde esta tradición
es menos conocida, como el Sudeste Asiático. Los movimientos sociales
representan causas que van desde los pueblos autóctonos y los
campesinos hasta los trabajadores , las mujeres y los estudiantes. Se
debatió intensamente sobre las convergencias y el futuro de los
movimientos sociales, al plantearse dudas sobre la posibilidad de una
convergencia o sobre la continuidad de los movimientos sociales actuales.
La conclusión principal fue que al parecer los movimientos sociales
convergen hacia una crítica común de las formas actuales
de globalización, pero les falta compartir proyectos de alternativas.
El Foro Social Africano ; Bamako (Mali) del 4 al 9 de enero 2002
El ascenso de las fuerzas del movimiento social
mundial, como forma privilegiada de protesta frente al orden dominante
y en la construcción
de alternativas, es una oportunidad sin precedentes, para nuestro continente,
de pasar la cuenta del pesado tributo que paga Africa al consenso de
los ricos llamado mundialización. Si se trata de formar parte
del mundo por la vía del comercio, Africa ha pagado el precio
más alto, hace cinco siglos, cuando millones de africanos fueron
arrancados de su tierra para beneficio de los países hoy industrializados.
Africa es, desde entonces, objeto de ininterrumpidas
y multiformes sangrías,
que son ocultadas por analistas amnésicos. Sólo en Africa,
están 34 de los 49 países menos avanzados (PMA) del mundo.
Ella lleva el pesado fardo de una deuda externa que justifica desde hace
más de 20 años programas de ajuste estructural arbitrarios
y destructivos. El ingreso por habitante es inferior al nivel de 1970.
Las poblaciones que, con la apertura democrática, debían
disfrutar de sus derechos al empleo, la educación, la salud, el
hábitat y el medio ambiente sano, se ven sometidas a políticas
llamadas de lucha contra la pobreza que son sólo un adelanto paliativo
a la continuación de reformas neoliberales. El estado, desposeído
de la mayor parte de sus prerrogativas se encuentra debilitado y reducido
a un papel de relleno.
Al subordinar el financiamiento para el desarrollo
a las reglas económicas
neoliberales, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial pervierten
y fragilizan las democracias. Ellas deslegitiman el poder que los pueblos
confían a sus elegidos y crean situaciones económicas y
sociales conflictuales, fuente de inestabilidad política y de
conflictos armados que la comunidad internacional pretende evitar sin
poner en cuestión el orden dominante.
El comercio mundial, regido por reglas de la OMC
reconocidas como equitativas, se presenta como una nueva religión de la cual ningún país
puede sustraerse sin riesgo de marginalización. Todo indica sin
embargo que Africa seguirá las nuevas reglas del juego y perderá sus
capacidades de valorizar sus recursos y satisfacer las necesidades fundamentales
de su población. El proceso de Pretoria sobre las modalidades
de acceso a los medicamentos habla bastante sobre la naturaleza de las
fuerzas a las cuales Africa se enfrentará al asumir el dogma neoliberal.
Parece ya claramente que el discurso sobre los beneficios de la mundialización
sirve de disfraz ideológico para hacer aceptar lo inaceptable.
El Africa oficial ha tratado de poner en marcha
alternativas colectivas. El plan de acción de Lagos ha sido el primer marco común,
puesto rápidamente de lado a favor del Plan Berg y suplantado
por las políticas de ajuste estructural. El plan de Lagos fue
seguido de la Alternativa africana al plan de ajuste. Pero esta última
chocó con el dominio del Banco Mundial y del FMI sobre las políticas
macroeconómicas en el continente. Los años 90 vieron la
promulgación de la Unión Económica Africana (Tratado
de Abuja), y en fin, en 2001, de la Unión Africana y del Nuevo
partenariado para Africa.
Las instituciones financieras internacionales ignoran
las iniciativas africanas cuando estas no son eco de sus propias iniciativas.
El apoyo acordado al Nuevo Partenariado para Africa está a la medida de
la orientación neoliberal de esta iniciativa. Definido por cuatro
jefes de estado sin consultar previamente a la población ni a
las instituciones, amenaza con convertirse en una nueva carta en manos
de las instituciones financieras y de las multinacionales para perpetuar
el control sobre las economías del continente y sobre las políticas
macroeconómicas.
El embrollo económico-político en el continente es tal
hoy en día, que la oposición clásica a nivel local
y nacional y la lucha electoral, por muy libres y transparentes que sean,
están sin salida. Al igual que el sistema económico mundial,
la resistencia a la arbitrariedad e injusticia deben alcanzar una dimensión
mundial.
El movimiento social mundial imprime una nueva
dinámica a la
construcción de la sociedad civil africana que, a la vez, lo enriquece
y lo refuerza con sus esperanzas y su visión.
Los objetivos de Foro Social Africano
El Foro Social Africano es una emanación del Foro Social Mundial
y tiene su origen en un doble proceso de refuerzo de las organizaciones
de los movimientos sociales en Africa y de la consolidación del
movimiento social mundial. Como tal, el Foro de Bamako persigue los siguientes
objetivos :
- Consolidar las capacidades de análisis, de propuesta y de movilización
de las organizaciones del movimiento social africano a fin de que ellas
puedan desempeñar plenamente su papel en Africa y en el seno del
movimiento social mundial.
- Construir un espacio africano de elaboración concertada de alternativas
a la mundialización neoliberal, a partir de un diagnóstico
de los efectos sociales, económicos y políticos de este.
- Definir las estrategias de reconstrucción social, económica
y política, incluyendo una redefinición del papel del estado,
del mercado y de las organizaciones ciudadanas.
Porto alegre II : mundialización de las
resistencias
François Houtart
La función del Foro Social Mundial (FSM) de Porto Alegre es la
de mundializar las resistencias y las luchas sociales frente a la globalización
del capital, es decir a la importancia creciente del capital financiero,
la concentración de los grandes grupos multinacionales, al monopolio
de las decisiones económicas, de la investigación, del
conocimiento, todo orientado por la lógica de la acumulación
sin límites y garantizado por la hegemonía política
y la fuerza militar.
Cada vez más grupos sociales son víctima de las relaciones
de desigualdad construidos a escala mundial, no solamente por aquellos
que participan de la relación capital-trabajo, sino también
la inmensa mayoría de los grupos humanos que sufren las consecuencias
indirectas de esa relación, es decir, de todos las otras maneras
de extraer el plusproducto de las sociedades locales, de la deuda externa
a los términos de intercambio, de las tasas usureras a la evasión
de capitales, de los contratos leoninos a las exenciones fiscales.
Las resistencias locales se multiplican en todos
los dominios, desde la defensa de los recursos naturales hasta los
movimientos de mujeres, de las organizaciones de pueblos indígenas a las luchas de los
campesinos sin tierras, de los jóvenes sin futuro a los desempleados,
pero están aún fragmentadas geográficamente o por
sectores de actividad. Frente a un polo, múltiple sin duda, pero
coherente en la búsqueda de beneficios, constante en su apropiación
del estado y perseverante en su colonización de los organismos
internacionales, se trata de constituir otro polo que pueda también
expresarse mundialmente.
Sin duda hay que recordar que el Foro Social Mundial
representa sobre todo un hecho simbólico, pero de mucha importancia, a la vez mediática
y moral. Ha marcado el fin del monopolio de la cultura de « no
hay alternativas a la economía capitalista de mercado ».
Lo que es importante aquí es la convicción compartida por
cientos de movimientos y de organizaciones de diversos sectores de actividad
colectiva y voceros de grupos sociales muy diferentes. Como en el caso
del Foro Económico Mundial (FEM) de Davos, se trata de una expresión
de la sociedad civil, pero de la de abajo, mientras que ese otro procede
de la sociedad civil de arriba.
Evidentemente, la fuerza de aquellos que se reúnen en Davos (este
año en Nueva York) radica en el hecho de que ellos poseen el poder
económico y la principal influencia política, mientras
que el Foro Social Mundial de Porto Alegre no dispone de fuerzas reales
capaces de influir directamente en las políticas mundiales. Esto
plantea evidentemente toda la cuestión de una expresión
política del movimiento, no bajo la forma del un partido político
internacional único, sino bajo la forma de convergencias. Este
es un desafío a largo plazo, que el interés repentino de
varias familias políticas por el Foro Social Mundial confirma.
Hoy, el FSM ha marcado un punto frente al FEM. Ha conquistado su credibilidad,
mientras que el otro la pierde ; está a la defensiva y en busca
de restaurar esta última introduciendo el discurso sobre la pobreza,
particularmente impulsados por el secretario general de las Naciones
Unidas Koffi Anan, o invitando representantes de las grandes religiones,
de los cuales casi el 50% se dejaron cooptar a raíz de la sesión
de Nueva York.
Por el contrario, el Foro Social Mundial de Porto
Alegre no necesita buscar ninguna legitimidad fuera de sí mismo, lo cual le otorga
una superioridad moral e incluso, este año, el presidente de la
Conferencia Episcopal de Brasil tomó parte en sus debates y estuvo
presente en la marcha contra el neoliberalismo y por la justicia social
organizada por los movimientos sociales ; estuvo en la multitud, como
uno más, convencido de lo justo de la causa.
Si comparamos Porto Alegre II con su edición anterior, constatamos
algunas diferencia notorias, además del aumento del número
de personas que participaron. Primero, hay una conciencia de las causas
de los problemas sociales y culturales del mundo actual. La articulación
entre la lógica del máximo beneficio de los dueños
de los capitales y el crecimiento de las distancias sociales, el desplazamiento
de un número cada vez mayor de seres humanos hacia la pobreza,
la destrucción del medio ambiente y la destrucción de universos
culturales se perciben cada vez con más claridad. La mercantilización
del mundo aparece claramente como la fuente de políticas genocidas
en la agricultura, de las orientaciones puramente utilitarias en la educación,
de los límites a la investigación científica. Se
ha comprendido que ese mismo objetivo ha llevado a poner al estado al
servicio del capital. En sectores cada vez más numerosos de los
movimientos sociales, esta conciencia crece y se siente la necesidad
de análisis más serios.
Otro hecho importante es la presencia más acentuada de los sindicatos
obreros que, aparte de algunas organizaciones, sobre todo del Sur como
la Central Unica de Trabajadores (CUT) de Brasil y algunas delegaciones
de confederaciones internacionales, se habían mostrado relativamente
distantes frente a una reunión tan heterogénea y de métodos
poco definidos. Esta vez el Foro Social Mundial contó con unos
2800 representantes de sindicatos obreros.
Los conflictos armados de la última década (el Golfo,
Kosovo, Afganistán) y las reacciones a los hechos del 11 de septiembre
del 2001, ha acentuado la militarización del imperialismo económico.
La conciencia de esta realidad crece igualmente en el seno del Foro Social
Mundial, permitiendo comprender que la lucha contra el narcotráfico
(plan Colombia) o contra el terrorismo (la guerra de Afganistán)
son, para las economías del Norte, ocasión par ampliar
el control militar de puntos claves del mundo y promover la geoestrategia
correspondiente. De ahí un acento nuevo sobre los problemas de
la guerra y sobre los movimientos a favor de la paz, sobre todo en Palestina,
en Africa Central, en los países andinos y en Asia Central.
La importancia del tema de las alternativas llevo
a presentar propuestas concretas en el corto y largo plazo, sin olvidar
el nivel de las utopías,
en las más de 800 conferencias, seminarios y talleres ; es decir,
sobre el tipo de sociedad deseada, que agricultura, que educación,
que empresa se debe poner en marcha. A ese efecto se asiste a una nueva
valorización del concepto de socialismo.
La preocupación por internacionalizar la convergencia había
llevado a hacer un esfuerzo muy particular para lograr una mayor presencia
africana, asiática y árabe. En Africa, el Foro Social Africano
de Bamako había permitido movilizar muchas más personas
que el año anterior. Había más de 200 africanos,
representando a un gran número de organizaciones locales, ONGs
y movimientos sociales. Por Asia, la presencia fue menor, aunque un grupo
significativo de indios tomó parte en las reuniones del Foro.
La razón de esta situación es sin duda el problema de los
costos de viaje. El consejo internacional del Foro Social Mundial, reunido
durante dos días antes de la sesión plenaria recomendó la
celebración de reuniones regionales, al mismo tiempo que un encuentro
anual de convergencia. Así se prevén diversas iniciativas
en América Latina, América del Norte, Europa, Asia y Africa.
Se decidió que la próxima reunión mundial se realice
de nuevo en Porto Alegre y se precisó la hipótesis de un
encuentro internacional en la India para el 2004. Africa se prepara para
el 2005.
Las orientaciones fundamentales del Foro Social
Mundial son claras. Están expresadas en la Carta del foro, que afirma la voluntad
de luchar contra el neoliberalismo y contra la dominación mundial
del capital. Mientras tanto, los esfuerzos de recuperación y de
infiltración no son ilusorios, ciertas organizaciones, poco susceptibles
a entrar en una perspectiva tal, han logrado estar presentes, aun si
se trata de casos aislados. Algunos hombres políticos de derecha
han querido hacerse invitar, como el Primer Ministro belga. El vicepresidente
del Banco Mundial se encontraba allí, oficiosamente, tomando numerosos
contactos. Un movimiento indio de orientación muy conservadora
también estaba presente. Todo esto es, evidentemente, una prueba
del éxito del foro. Este es suficientemente fuerte para defenderse
de tales infiltraciones.
Es también importante que el FSM continúe siendo un encuentro
de movimientos sociales. El peligro está en ser sumergidos por
las ONG, ciertamente movidas por un a misma preocupación, pero
no directamente ligadas a las luchas sociales. Esta es la razón
por la cual se publicó una Declaración de los Movimientos
Sociales. No es la declaración del foro en sí mismo, que
excluye toda declaración común, con el fin de respetar
la convergencia, pero precisa muy claramente los grandes objetivos de
las luchas sociales contemporáneas.
Ahora queda al Foro Social Mundial continuar precisando
sus objetivos, con el fin de convertirse cada vez con mas claridad
en un polo de influencia a escala mundial, sin perder su carácter de convergencias múltiples
y abiertas para las alternativas al sistema capitalista mundializado.
Lecturas:
-Houtart, François ; Mercado y Religión, DEI, San José 2001
-Tablada, Carlos y otros ; Cuba : ¿Que transición?, Ed
Popular, Madrid 2001
|
|